Públicado por el 27 Oct. 2014 en Blog, Vivienda | 0 comentarios

Cuando contratamos un seguro de hogar esperamos que nos cubra todos los incidentes que ocurran en nuestra casa, eso sí, siempre con el máximo descuento y pagando la mínima prima posible.

seguro hogarTenemos que ser razonables y no podemos pedir “duros a pesetas”. Hay que pensar que no es factible pagar muy poco por un seguro de hogar en el cual te están cubriendo garantías que pueden llegar en muchos casos a los cientos de miles de euros.

Por propia experiencia, puedo decir que un simple siniestro de una rotura de tubería puede suponer varios cientos de euros consumiendo y sobrepasando la prima anual pagada. Por lo tanto, una buena aseguradora para obtener rentabilidad y seguir estando en el mercado está obligada moralmente a estipular unos precios acorde al riesgo que estamos asegurando.
Si esto no es así es que algo se nos está escapando.

En nuestra oficina en particular, al ser agentes exclusivos de Zurich nos tomamos muy en serio el trato y el asesoramiento al cliente a la hora de elgir su seguro de hogar, tenemos una política de trabajo que no sólo se basa en hacer nueva producción sino en dar atención personalizada al cliente aconsejando y facilitando la tramitación de siniestros que, al fin y al cabo, la buena o mala experiencia en un siniestro es lo que hace que un cliente sea fiel a nosotros o, por el contrario, en la fecha de vencimiento busque otra alternativa.

Disponemos de un departamento dedicado exclusivamente a tramitar los siniestros e intentar que nuestro asegurado quede lo más satisfecho posible siempre dentro de las garantías de la póliza.

¿Cuáles son esas pequeñas cosas que nos hacen enfurecer con nuestro seguro de hogar?

Cuando un asegurado nos llama para decirnos que se le ha roto la cuerda de la persiana, un bombilla fundida, un grifo averiado, se le ha descascarillado la pintura sin rotura de tubería… Todas estas cosas son el mantenimiento que una persona está obligada a hacer en su vivienda debido al paso del tiempo, ya que el seguro no es un servicio de mantenimiento sino que su función es la de asegurar, atender y reparar determinados elementos de la vivienda en caso de incendio, inundación, accidentes, entre otros…

Sí que es cierto que cada vez se incluyen más garantías debido a la gran competitividad que existe ahora en este sector, pero hay ciertas cosas que nunca podrán ser cubiertas por un seguro de hogar debido a la necesidad de rentabilidad de una compañía de seguros para garantizar su solvencia.

Por ejemplo, hay aseguradoras que están ofreciendo un servicio de “manitas” que, por lo que tengo entendido son máximo tres intervenciones al año, lo que no dicen es que en estos servicios sólo se incluye un número limitado de horas de mano de obra y el desplazamiento, corriendo a cuenta del asegurado las piezas y demás cargos. Es una buena estrategia de marketing pero desde mi punto de vista no tiene mucho futuro.
En conclusión, os recomiendo ser más inteligentes y pensar que para tener un buen seguro de hogar, al final siempre, lo barato sale caro.